Propuesta del Taller

El objetivo de nuestro taller es contribuir a la formación de estudiantes capaces de plantear proyectos que les permitan desarrollarse, en un proceso ordenado a lo largo de su carrera, en tres atributos fundamentales: saberes, capacidades, y modos de pensamiento cuyo objeto es el campo de trabajo de la arquitectura y el urbanismo.

Estos tres atributos son necesarios para producir, al final del proceso y en conjunto con el resto de las áreas de conocimiento, arquitectos completos.

En nuestra Universidad pública, productora tanto de conocimiento como de actores capaces de ponerlo en práctica, los talleres de proyecto deben volver a ser ámbitos calificados para producir conocimiento, dejando de ser sitios donde el mismo es meramente (y supuestamente) impartido. Nuestra primera meta es propiciar un espacio de pensamiento y trabajo que haga posible la paulatina definición de sentidos para este conocimiento: lo que equivale a comprender en qué consiste la creación de valor en arquitectura y urbanismo, y cómo se construye este valor.

Reconocer esto como punto de partida nos obliga a expresar tanto qué clase de conocimiento promovemos en el taller, como qué tipo de intelectuales y con qué destrezas deseamos contribuir a formar.

Promovemos un conocimiento capaz de ir interpretando y poder operar en los nuevos territorios –materiales y conceptuales- de la arquitectura y el urbanismo, en nuestro tiempo. Esto lo hacemos en un proceso continuo de producción de saberes, en intercambio con otras unidades académicas y de gobierno de la región, y con los actores y espacios dentro de la FADU que comparten esta perspectiva académica; lo cual pone a prueba en cada momento nuestros enfoques y nuestro trabajo.

En una secuencia ordenada, que busca acompañar su progresivo desarrollo cognitivo a lo largo de la carrera, los estudiantes desplegarán siempre un trabajo de dos momentos: el primero, la construcción de un problema arquitectónico y urbano propio, con el más amplio enfoque adecuado a su nivel desde el punto de vista cultural, el material, y que tiende a ir desarrollando sus conciencias críticas individuales; y en segundo término (planteado este problema en términos de nuevo conocimiento), la propuesta y resolución precisa de las condiciones materiales de sus proyectos.

El segundo momento carece de sentido si no se conoce el primero. En el camino, irán aplicando las nociones del oficio previamente adquiridas, y desarrollando nuevas para resolver sus proyectos con complejidad creciente.

El taller se organiza en dos grandes bloques: Arquitectura I y II en el turno mañana, y Arquitectura III en el turno noche, que formulan y desarrollan los fundamentos disciplinares para el ciclo elemental; y Arquitectura IV, Proyecto Urbano, y Proyecto Arquitectónico en el turno noche, que como marco de desarrollo del programa de las asignaturas, proponen el reexamen de la mutua implicación entre las dimensiones de la arquitectura y de la ciudad a la luz de nuevas contribuciones teóricas, desarrollando actuaciones complejas en el marco de nuevas condiciones urbanísticas.

Ambos ciclos abordan los saberes necesarios para que los estudiantes puedan afrontar, adecuadamente, los ejercicios comunes de mitad y de final de carrera.

La Arquitectura y el Urbanismo son campos de trabajo cuyo complejo aprendizaje no puede agotarse en un período de pocos años: los de la vida universitaria de grado. Nuestro marco pedagógico intenta que los estudiantes aprendan a ubicar sus saberes, sus habilidades y sus modos de pensamiento en nuevos contextos, abriendo su comprensión y sensibilidad hacia su momento presente y hacia su futuro.


Polo Jaimes

Profesor Titular

Febrero de 2017